La Junta Departamental aprobó este jueves cuatro Planes de Inversión de Prioridades Ciudadanas impulsados por la Intendencia de Montevideo, lo que marca uno de los hitos más relevantes del actual período de gobierno departamental liderado por Mario Bergara. Con una inversión total de USD 260 millones destinada a saneamiento, limpieza, veredas y calles, la capital del país se prepara para encarar obras estratégicas que responden a demandas concretas de la ciudadanía y proyectan mejoras estructurales para las próximas décadas.
La decisión adoptada por la Junta no solo habilita recursos para ejecutar intervenciones largamente esperadas, sino que también representa una señal política de respaldo a una agenda de desarrollo urbano que busca mejorar la calidad de vida de miles de montevideanos y montevideanas.
La Bancada de Ediles y Edilas del Frente Amplio emitió un documento en el que destacó la «enorme responsabilidad» de la construcción de acuerdos políticos que permitieron alcanzar las mayorías necesarias «para que Montevideo pueda seguir avanzando» y subrayó que, tal como fue planteado desde el inicio, se acordó la creación de una Comisión de Seguimiento liderada por la Junta Departamental e integrada por representantes del oficialismo y la oposición, con el objetivo de garantizar transparencia, control y monitoreo permanente de la ejecución de los recursos aprobados.
Durante el proceso de votación de los diferentes planes, la oposición quedó dividida ya que si bien las obras del Plan de Saneamiento VII, fueron votas por unanimidad, un sector del Partido Nacional votó en contra de las vinculadas a limpieza, veredas y obras viales.
El documento de los representantes del Frente Amplio, dejó en evidencia que el debate reflejó dos visiones contrapuestas: una enfocada en construir acuerdos para concretar obras y otra marcada por la confrontación política. Al mismo tiempo, y rechazó la actitud de «algunos ediles del Partido Nacional que decidieron votar en contra de inversiones estratégicas para Montevideo y en contra de agilizar la profunda transformación del sistema de limpieza que se está llevando adelante, así como de nuevas y mejores veredas y más obras viales para el departamento».
«No les importó el contenido de los proyectos ni la cantidad de vecinos y vecinas que se verán beneficiados. Mientras el Frente Amplio trabajó para construir acuerdos y conseguir soluciones, pensando en el Montevideo de los próximos años; otros prefirieron pensar en la próxima elección. En lugar de construir sin destruir, votaron destruir sin construir», recalcaron los ediles y edilas, valorando especialmente a quienes, desde la oposición, optaron por una actitud distinta. «Su voto favorable demostró que es posible dejar de lado diferencias partidarias e ideológicas para priorizar las necesidades de la ciudadanía. Esa actitud republicana, permitió alcanzar las mayorías especiales necesarias para habilitar estas inversiones centrales para nuestro departamento», observaron.
Saneamiento y limpieza
El componente más importante de la inversión corresponde al Plan de Saneamiento VII, que contará con USD 130 millones y fue aprobado por unanimidad. Se trata de una obra fundamental para continuar ampliando la cobertura de saneamiento en distintos barrios de la ciudad, con impactos directos en la salud pública, el cuidado ambiental y la equidad territorial.
A su vez, el Plan de Limpieza dispondrá de USD 50 millones para profundizar la transformación del sistema de gestión de residuos, uno de los desafíos más importantes que enfrenta actualmente Montevideo. La incorporación de nuevas tecnologías, infraestructura y modalidades de recolección forma parte de una estrategia que busca modernizar el servicio y dar respuestas más eficientes a los vecinos y vecinas.
Los restantes USD 80 millones se distribuirán entre el Plan de Veredas y el Plan de Calles, con USD 40 millones para cada área. Ambas inversiones apuntan a mejorar la movilidad urbana, la accesibilidad y las condiciones de circulación en distintos puntos del departamento, atendiendo reclamos históricos vinculados al estado de la infraestructura vial y peatonal.
Desde la Bancada de Ediles y Edilas del Frente Amplio se destacó que la aprobación de estos recursos fue posible gracias a la solidez financiera que mantiene la Intendencia de Montevideo. El bajo nivel de endeudamiento y «una administración responsable de las cuentas públicas permitieron generar las condiciones necesarias para acceder al financiamiento sin comprometer la estabilidad económica del gobierno departamental».
Comisión de Seguimiento
La sesión de la Junta también dejó en evidencia la importancia de los acuerdos políticos para impulsar proyectos de gran escala. La bancada frenteamplista reconoció el respaldo de sectores de la oposición que acompañaron la iniciativa, permitiendo alcanzar las mayorías especiales requeridas para la aprobación de los planes.
Como parte de los entendimientos alcanzados, se resolvió además la creación de una Comisión de Seguimiento integrada por representantes del oficialismo y la oposición. Este ámbito tendrá la responsabilidad de monitorear la ejecución de los recursos, fortalecer los mecanismos de control y garantizar la transparencia en el desarrollo de las obras.
Los ediles frenteamplistas recalcaron que la aprobación de estos planes constituye una señal clara de que es posible construir consensos en torno a las prioridades de la ciudadanía ya que las inversiones aprobadas abordan problemáticas que afectan la vida cotidiana de los habitantes del departamento y permiten avanzar en una agenda de transformación urbana.
Más allá de las diferencias políticas expresadas durante el debate, la resolución de la Junta Departamental deja planteado un escenario de trabajo para los próximos años, en el que la ejecución eficiente de estas inversiones será determinante para consolidar mejoras en servicios esenciales, infraestructura y calidad ambiental.
La aprobación de estos USD 260 millones no representa únicamente una habilitación financiera. Constituye una apuesta estratégica por el desarrollo de Montevideo, una inversión en infraestructura pública y una oportunidad para continuar construyendo una ciudad más integrada, accesible y preparada para responder a los desafíos del futuro.
«Hoy, pese a quienes intentan una y otra vez frenarlo, Montevideo avanzó», recalcaron los ediles y edilas del FA en el cierre de su comunicado.



